Respondiendo a mil y una preguntas (III)

El canon de publicidad es aquello que siempre está en el contrato de franquicia y no todo el mundo sabe muy bien por qué.

Se trata de un pago, en muchas ocasiones mensual, que, de ser bien utilizado, puede dar unos muy buenos resultados. En vuestro caso, Juan, tenéis un problema serio, ya que el franquiciador está realizando un incumplimiento de contrato.

No es aconsejable que se pida, directamente, el cese del royalty, ya que puede dar lugar a un conflicto con la central. Por tanto, mediante reunión –éstas cosas es mejor decirlas a la cara– se puede pedir al responsable de la marca un informe para conocer dónde van los fondos recaudados de los asociados. Lo normal es que, ante esta situación, el franquiciador renuncie a dicho canon.

 María Gallego

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