Quiero ser franquiciado (VIII)

Solicitud de información al franquiciador

Una vez mantenida una reunión con el franquiciador, el candidato pedirá una información detallada sobre la franquicia, que le van a llevar a tomar la última decisión sobre la misma. Así, esta documentación se divide en 7 grandes apartados.

– Verificación del modelo.

– Aspectos económicos.

– Aspectos legales y administrativos.

– Aspectos relacionados con el proceso de expansión y su situación actual.

– Estructura empresarial del franquiciador.

– Aspectos operativos.

– Disponibilidad de la base documental adecuada.

Verificación del modelo

Dos son las cuestiones que el candidato debe formular para comprobar la viabilidad del proyecto:

– ¿Ha sido el sistema suficientemente probado? ¿Cuántas unidades piloto tiene y durante cuánto tiempo han estado operando?

– ¿Cuáles han sido los resultados de las unidades piloto y bajo qué condiciones?

Ya se ha comentado en artículos anteriores que, aunque ser el primer franquiciado implica “cierto honor”, el modelo de negocio debe ser probado por la central. En ningún caso ha de ser el franquiciado el conejillo de indias.

Información extraída de La franquicia paso a paso,
de Santiago Barbadillo de María

Próxima entrega: Solicitud de información al franquiciador. Aspectos económicos 

Quiero ser franquiciado (VII)

La reunión

Tras el envío del cuestionario de preselección, queda cerrar una reunión con el franquiciador.

Este encuentro, que no comporta ningún compromiso, se debe realizar en las oficinas de la central o, en su defecto, en las de la consultoría encargada de la expansión de la marca.

El objetivo de la reunión será resolver las dudas acerca de la franquicia en relación al sistema operativo, a la inversión y a la viabilidad del negocio. Además, al franquiciador le dará certeza del interés del candidato.

El primer encuentro, además, se aprovecha para que el interesado conozca, de primera mano, el centro piloto de la firma.

Durante la reunión, el candidato solicitará información adicional a la central, ya sea sobre los aspectos económicos o legales. Así, el franquiciador puede aportar estos datos en la primera entrevista o en las sucesivas, para asegurarse del interés del futuro franquiciado.

Dada la competencia entre marcas, lo mejor es tener un segundo encuentro con el franquiciado en el que se le amplíe la información considerada confidencial.

No obstante, estas entrevistas han de ser espaciadas en el tiempo, sin saturar a ninguna de las partes.

Información extraída de La franquicia paso a paso,
de Santiago Barbadillo de María

Próxima entrega: Información adicional

La franquicia como autoempleo (I)

¿Nómina o beneficios?

El coste de la mano de obra y la crisis actual han hecho que la franquicia se consolide como una manera de encontrar empleo. Así, el franquiciado opta por ser el jefe y el empleado.

En los casos en los que el emprendedor busca convertirse en el único trabajador de la empresa, deberá tener en cuenta una serie de condiciones a la hora de elegir franquicia:

– La superficie mínima requerida para el local. En el caso de que sea mayor a 50 metros cuadrados, lo oportuno es contratar a una segunda persona, por lo que no sería compatible con aquello que busca el franquiciado.

– Las funciones que debe realizar el trabajador-franquiciado. En el caso, por ejemplo, de una academia, no es suficiente con un profesor, sino que se precisa de un secretario para la atención al público, ya sea en persona o a través del teléfono.

– El horario establecido por la franquicia. Aunque el emprendedor esté dispuesto a dedicar todas las horas del día a su negocio, lo cierto es que una persona cansada no puede aportar el 100% de su energía a la empresa.

Así, para el autoempleo, los expertos recomiendan una marca en la que el franquiciado tenga una labor principalmente comercial y que no requiere un local.

En cuanto a los beneficios, existen 2 opciones:

– Un sueldo mensual para el franquiciado.

– Que el emprendedor cobre en función de los beneficios.

A este respecto, existen diferentes opiniones. Así, Santiago Barbadillo, director general de la consultoría Barbadillo y Asociados, establece ciertas condiciones: “El franquiciado debe tener un sueldo siempre y cuando le dedique el tiempo de gestión necesario a la empresa, pero un tiempo que sea real y efectivo”.

Raúl Jiménez, director financiero de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Madrid, tampoco es partidario de implantar una nómina fija: “Si me pongo un sueldo, genero un gasto mensual y, por tanto, menos beneficios” -en declaraciones a Carmelo Hermoso de Mendoza para En Franquicia-.

El director continúa: “Si prevemos que vamos a tener que solicitar un préstamo, si hay beneficios, mejor. Entonces es recomendable no cargar mucho la nómina, para que los dividendos sean mayores. Pero si no necesitamos pedirle dinero al banco, no importa que tengamos pérdidas, porque disponemos de 15 años para compensarlas en el Impuesto de Sociedades”.

María Gallego