Calentando motores

Ya queda menos para el Salón Internacional de la Franquicia, las Oportunidades de Negocio y Comercio Asociados (SIF&CO).

A pesar de la escasa previsión de expositores, este evento sigue siendo una buena ocasión para conocer las primeras marcas del sistema, así como las consultoras, entre ellas Barbadillo y Asociados.

Este año, el encuentro tendrá lugar en el edificio Foro Centro, junto al antiguo Hotel Feria y frente a la Feria de Valencia, los días 15, 16 y 17 de octubre.

Para aquellos interesados en alguna marca en especial, pueden consultar la lista de stands en http://sif-valencia.es, aparatado Expositores. Como novedad este año, los visitantes que realicen el registro vía web obtendrán entradas gratuitas.

Todos los que busquen franquicia pueden pasar por el stand A28 del segundo nivel, en el pabellón 1. En este espacio, los ejecutivos de Barbadillo Asociados ofrecerán consejos sobre cómo elegir marca y, cómo no, darán información sobre los clientes de la consultora, entre ellos i-Neumáticos y Toma Jamón.

 

María Gallego

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La feria del franquiciado (I)

A pesar de la poca presencia que se espera en los próximos eventos de franquicia en este año, lo cierto es que las ferias siguen siendo una buena oportunidad para los franquiciados por 2 razones:

– Éstos pueden conocer el panorama actual de la franquicia –tanto las enseñas de capa caída como las que mejores perspectivas de futuro presentan–.

– Los interesados en franquiciar una marca en concreto pueden resolver todas sus dudas directamente con el franquiciador y, lo que es más, ampliar la información obtenida a través de otros canales –Internet, conversaciones con consultoría, dossieres, etc.–.

quefranquicia118x100Así, las ferias son una buena oportunidad para los futuros franquiciados. La próxima, Expofranquicia, ha desarrollado una serie de ventajas para los visitantes que la convierten en una cita imprescindible.

Aquellas personas interesadas en asistir pueden darse de alta en Punto de Encuentro. Se trata de un foro en el que pueden contactar candidatos y franquiciadores. En él, se intercambia información y, lo más importante, se concertan citas en la feria.

Todos aquellos que se registren antes del 22 de abril recibirán una entrada gratuita para el evento, que se celebrará del 7 al 9 de mayo. Los más reticentes a participar en las nuevas plataformas planteadas desde la organización pueden elegir la opción 50%, que reduce en la mitad el precio del acceso al evento, por lo que el visitante tan sólo tendrá que abonar 5 euros más 0,60 de gestión.

No obstante, lo principal no es la entrada, sino asentar los objetivos que se persiguen con la asistencia a la feria. Así, es aconsejable que el visitante realice una lista con las firmas que más le atraen, en la que se incluyan aspectos primordiales: número de franquicias que posee, inversión, éxito cosechado, años en funcionamiento y adecuación del modelo de negocio a las perspectivas del interesado.

Para la elaboración de este “ranking”, el posible asociado ha debido contactar previamente con las enseñas, con el fin de hacerse con los dossieres de presentación de las mismas.

Sería interesante que el candidato obtuviera un plano con los expositores y los stands que ocuparán en el encuentro. Una vez conseguido esto, se debe delimitar una ruta en la que se incluyan los puntos calientes, es decir, el lugar en el que se ubican las marcas más interesantes y que más se ajustan a los deseos del futuro franquiciado.

María Gallego

La franquicia como autoempleo (II)

¿Cuál es mi sueldo?

La nómina debe ajustarse a las funciones y al precio del mercado, nunca hincharse desproporcionadamente. “Lo correcto es cargar a la empresa con un precio de mercado por el trabajo que vayamos a realizar y no con lo que a uno le gustaría ganar”. Ésta es la opinión de Dioscórides Casquero Vega, director de Comercio Interior y Franquicias de la Cámara de Comercio de Zaragoza. “El salario debe estar ajustado a las labores que como empleado realiza el franquiciado, al margen de las de gestión que como empresario lleve a cabo”, finaliza.

La cuantía, por tanto, no sólo ha de adaptarse al trabajo realizado por el franquiciado, sino que ha de tener en cuenta los posteriores pagos a la Seguridad Social. Por ello, es preferible incurrir en el gasto de una consultoría-asesoría. Esta cura de salud permitirá no llevarse sustos más adelante y decantarse por la fórmula de sociedad más fructífera, sobre todo en lo que se refiere a las subvenciones.

No obstante, el sueldo del franquiciado se considera un gasto más. Así, se debe tener en cuenta tanto en las partidas mensuales como a la hora de calcular la tesorería. El fondo de maniobra asegura la nómina del asociado en caso de que no se obtengan los beneficios mínimos.

“La inversión no tiene por qué determinar la retribución de los elementos que la gestionan”, afirma Santiago Barbadillo. “Lo que ocurre es que normalmente un negocio de gran coste requiere una especialización mayor y, por tanto, unas retribuciones más altas”, continúa. “No es lo mismo ser encargado de una tienda de zapatos que de un gimnasio de 2.000 metros cuadrados, porque la capacidad de gestión, el liderazgo o el conocimiento del marketing son muy distintos” -declaraciones de En Franquicia-.

Se debe tener en cuenta, además, que el salario del franquiciado repercute en los beneficios a cierre de ejercicio. “Si un emprendedor se asigna una retribución de 1.000 euros mensuales no quiere decir que esté ganando dicha cantidad. Lo que está haciendo es detraerla como anticipo de lo que va a sacar en la cuenta de resultados a final de año”, comenta Dioscórides Casquero.

La franquicia vista como una opción de autoempleo se ha convertido en la manera de subsistir de muchos desempleados. Frente a las desventajas que presenta esta fórmula -la gestión y atención directa del negocio-, el autoempleo en asociación conlleva un mejor conocimiento de la marca y de aquello que busca el cliente final.

 María Gallego

 

La franquicia como autoempleo (I)

¿Nómina o beneficios?

El coste de la mano de obra y la crisis actual han hecho que la franquicia se consolide como una manera de encontrar empleo. Así, el franquiciado opta por ser el jefe y el empleado.

En los casos en los que el emprendedor busca convertirse en el único trabajador de la empresa, deberá tener en cuenta una serie de condiciones a la hora de elegir franquicia:

– La superficie mínima requerida para el local. En el caso de que sea mayor a 50 metros cuadrados, lo oportuno es contratar a una segunda persona, por lo que no sería compatible con aquello que busca el franquiciado.

– Las funciones que debe realizar el trabajador-franquiciado. En el caso, por ejemplo, de una academia, no es suficiente con un profesor, sino que se precisa de un secretario para la atención al público, ya sea en persona o a través del teléfono.

– El horario establecido por la franquicia. Aunque el emprendedor esté dispuesto a dedicar todas las horas del día a su negocio, lo cierto es que una persona cansada no puede aportar el 100% de su energía a la empresa.

Así, para el autoempleo, los expertos recomiendan una marca en la que el franquiciado tenga una labor principalmente comercial y que no requiere un local.

En cuanto a los beneficios, existen 2 opciones:

– Un sueldo mensual para el franquiciado.

– Que el emprendedor cobre en función de los beneficios.

A este respecto, existen diferentes opiniones. Así, Santiago Barbadillo, director general de la consultoría Barbadillo y Asociados, establece ciertas condiciones: “El franquiciado debe tener un sueldo siempre y cuando le dedique el tiempo de gestión necesario a la empresa, pero un tiempo que sea real y efectivo”.

Raúl Jiménez, director financiero de la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Madrid, tampoco es partidario de implantar una nómina fija: “Si me pongo un sueldo, genero un gasto mensual y, por tanto, menos beneficios” -en declaraciones a Carmelo Hermoso de Mendoza para En Franquicia-.

El director continúa: “Si prevemos que vamos a tener que solicitar un préstamo, si hay beneficios, mejor. Entonces es recomendable no cargar mucho la nómina, para que los dividendos sean mayores. Pero si no necesitamos pedirle dinero al banco, no importa que tengamos pérdidas, porque disponemos de 15 años para compensarlas en el Impuesto de Sociedades”.

María Gallego