El fast food a la española (II)

Si muchas eran las ventajas que ofrecían las franquicias especializadas en comida típica española, hay 2 grandes impedimentos que no aseguran el 100% del éxito:

– Dificultad para encontrar locales idóneos.

– Saturación del sector en España, en el que las tapas se han convertido en un producto indispensable en cualquier cocina.

No obstante, a pesar de estos inconvenientes, las franquicias de tapas tienen un gran mercado aún sin explotar: el internacional.

La timidez de las marcas españolas ha hecho que un segmento importante, el extranjero, esté apenas sin cubrir, con ofertas que se alejan de los productos tradicionales y de calidad. Las franquicias que han apostado por la internacionalización no encuentran apenas competencia. Sin embargo, no hay éxito sin sacrificio y éste pasa por la adaptación de las tapas a públicos tan exóticos como el chino.

                                                                                                               Santiago Barbadillo

El fast food a la española (I)

La restauración sigue siendo la mejor opción dentro de la franquicia, en cuanto a márgenes de beneficio y a posibilidad de expansión.

Dentro del sector, las marcas dedicadas a las tapas se presentan como una buena manera para capear la crisis, dada su facilidad de adaptación al público. Así, en los últimos años, el casual dining ha experimentado un notable crecimiento debido a su capacidad para acompañar al ocio:

 – Se consume rápidamente.

– Se puede llevar fuera del establecimiento.

– Permite alternar la ingesta con otra actividad como, por ejemplo, ir de compras.

– Es un producto al que el mercado está acostumbrado y que goza de gran popularidad.

– El producto, en general de buena calidad, tiene un precio reducido.

Las franquicias de comida rápida a la española presentan, además, ventajas a la hora de franquiciar:

– Menor inversión, que se traduce en una mayor rentabilidad.

– No se necesita una mano de obra especializada, de ahí que sea más barata.

– El menú se caracteriza por platos sencillos de preparar.

– Los locales no requieren maquinaria especial ni salida de humos, lo cual reduce la inversión y el coste de la obra civil.

– Un sistema de trabajo estandarizado que presenta al franquiciado el producto final, listo para la venta.

– Acuerdos con proveedores a gran escala, que disminuye los precios de las materias primas.

– Una menor incertidumbre en el resultado.

La franquicia, así, genera una economía de escala que sirve al franquiciado para ofrecer un mejor servicio y un mejor producto a un menor coste.

 Santiago Barbadillo