Respondiendo a mil y una preguntas (II)

Para ser masterfranquiciado se sigue el mismo proceso que para ser franquiciado pero multiplicado por 10, ya que la inversión que el asociado se juega es mucho mayor.

La masterfranquicia cede un territorio extenso, generalmente un país, a un único asociado, encargado de la expansión en dicha zona. El franquiciado ha de contemplar una serie de cuestiones antes de firmar el contrato:

–          La experiencia de la firma en su país y en el resto del mundo.

–          El testimonio de los masterfranquiciados de otros Estados.

–          El compromiso que adquiere el asociado en cuanto a producción y crecimiento de la firma en su país de exclusividad.

–          La apuesta de la marca por el territorio master. Es importante comprobar que la firma verdaderamente busca el crecimiento en la zona, que no es de segunda fila.

Los costes económicos de mantener este tipo de concesión pueden ser muy elevados, sobre todo si la expansión en franquicia tarda en producirse. Por tanto, el asociado debe estar en disposición de suficiente liquidez para aguantar al menos un año con una o 2 franquicias.

A la hora de decidir ser masterfranquiciado, lo mejor es acudir a una consultoría especializada, ya que puede ser muy peligroso dar con una marca fraudulenta. Sería un fracaso a gran escala.

María Gallego

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