El royalty en franquicia

El royalty es aquel pago que los franquiciados realizan a las centrales en concepto de mantenimiento de la red, ya hablemos de gastos de publicidad, de formación o de I+D.

Muchas franquicias han optado por suprimir este importe. Entre las razones que pueden llevar a tomar esta decisión, encontramos 2 principales:

–          No se trata de una franquicia al uso, sino más bien una asociación. En estos casos, es común que se compartan proveedores pero que el establecimiento conserve su nombre propio junto al logo de la enseña.

–          La central, a la que compran los franquiciados, incrementa el precio de la mercancía en concepto de servicios prestados.

A estos pagos se une el hecho de que las enseñas determinen los proveedores. Uno de nuestros lectores nos pregunta si se trata de una práctica normal. Más bien, es un deber de la red, ya que el éxito de las franquicias reside en la homogeneización de los establecimientos, tanto en productos como en gestión, y en el ahorro que supone adquirir artículos a gran escala.

Por tanto, se recomienda a aquellos que estén a punto de franquciar que apuesten por aquellas marcas que exigen la compra a unos proveedores determinados, siempre y cuando cumplan con unos requisitos mínimos de calidad.

María Gallego

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Respondiendo a mil y una preguntas (III)

El canon de publicidad es aquello que siempre está en el contrato de franquicia y no todo el mundo sabe muy bien por qué.

Se trata de un pago, en muchas ocasiones mensual, que, de ser bien utilizado, puede dar unos muy buenos resultados. En vuestro caso, Juan, tenéis un problema serio, ya que el franquiciador está realizando un incumplimiento de contrato.

No es aconsejable que se pida, directamente, el cese del royalty, ya que puede dar lugar a un conflicto con la central. Por tanto, mediante reunión –éstas cosas es mejor decirlas a la cara– se puede pedir al responsable de la marca un informe para conocer dónde van los fondos recaudados de los asociados. Lo normal es que, ante esta situación, el franquiciador renuncie a dicho canon.

 María Gallego